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El diagnóstico de esta condición patológica no presenta dificultades. La inspección visual en la mayoría de los casos permite establecer la presencia de desgaste patológico de los dientes. La forma clínica y la gravedad del daño se determinan fácilmente durante la inspección.

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Las dificultades surgen en el proceso de diagnóstico de complicaciones graves del desgaste, así como de patologías concomitantes:

  • disfunción del sistema nervioso central,
  • disminución de la oclusión,
  • parafunción de la musculatura masticatoria.

En el caso del desgaste patológico, la evaluación del paciente debe realizarse con especial cuidado y exhaustividad. El esquema de evaluación incluye: recopilación de quejas del paciente e historial médico, realización de un examen objetivo. Este último implica la siguiente lista de actividades:

  • examen externo,
  • examen de la cavidad oral,
  • palpación de la musculatura masticatoria y estructuras de la articulación temporomandibular,
  • determinación de la distancia interalveolar, mediciones en la cara,
  • evaluación de modelos de yeso,
  • electroodontodiagnóstico,
  • radiodiagnóstico de dientes y mandíbulas,
  • electromiografía,
  • tomografía de la ATM,
  • electromiotonometría.

Quejas del paciente

Cuando el paciente presenta un grado I de desgaste patológico, no hay manifestaciones evidentes de disminución de la oclusión, tampoco hay complicaciones relacionadas con la ATM, la musculatura masticatoria o los tejidos del periodonto. Los pacientes principalmente presentan quejas sobre un defecto cosmético o los primeros signos de hipersensibilidad de los tejidos dentales. Algunos pacientes no presentan quejas, y el desgaste patológico se diagnostica cuando consultan por otras enfermedades dentales. Aquí es muy importante una motivación bien fundamentada para un tratamiento ortopédico temprano, lo que ayudará a evitar el empeoramiento del proceso patológico y el desarrollo de complicaciones.

Figura 1. Imagen clínica de la patología de desgaste.

En los grados II y III de desgaste patológico, el paciente se queja de un defecto estético, hipersensibilidad, sensación de fatiga al masticar. No se observan otros trastornos, y algunos pacientes incluso no presentan preocupaciones ni quejas con tal condición patológica.

La sensibilidad aumentada del tejido dental no se observa en todos los pacientes y no depende de la gravedad de la lesión. Una reacción aumentada a la acción de varios irritantes puede diagnosticarse en el área de varios dientes, un solo diente, raramente en todos. Si la altura del mordisco disminuye, se añade un desplazamiento habitual de la mandíbula, pueden surgir quejas de dolor en el área de la articulación temporomandibular, clics y crujidos en la articulación, dolores faciales, dolor al palpar la musculatura masticatoria.

Historial de la enfermedad

Incluye la identificación obligatoria de los factores etiológicos que provocaron la pérdida de tejidos duros. Es importante determinar los siguientes datos:

  • antigüedad del inicio del proceso,
  • diferencias en el tono y forma de los dientes después de la erupción,
  • presencia de trastornos similares en familiares.

Los estados patológicos que se acompañan de deficiencia o inmadurez de los tejidos del diente se determinan ya en la infancia, y la falta de prevención de la abrasión en tales pacientes conduce al desarrollo de un grado pronunciado de la enfermedad y tratamiento ortopédico en la edad adulta.

El siguiente grupo de causas son los factores nocivos de producción (polvo, sobreesfuerzo físico, vibraciones, necrosis alcalinas y ácidas). Ignorar la higiene laboral en tales pacientes contribuye al deterioro del pronóstico del tratamiento ortopédico en el futuro. También es importante evaluar trastornos neurológicos que pueden causar abrasión patológica (bruxismo), hábitos alimenticios, presencia de enfermedades generales, hábitos nocivos.

Examen del paciente

El examen de pacientes con grado I de patológica abrasión no se acompaña de la detección de desviaciones significativas de la norma. Mientras que en el examen de pacientes con grado II o III se determinan alteraciones en la configuración del rostro, disminución de la altura de la sección inferior. Esto se caracteriza por una marcada expresión de los pliegues mentonianos y nasolabiales, caída de las comisuras de los labios, a veces se observan boqueras. El cuadro clínico descrito corresponde a la abrasión generalizada, síntomas como estos no son típicos de la forma localizada.

Figura 2. Inspección de la cavidad oral.

Las formas de desgaste patológico identificadas durante la inspección de la cavidad oral pueden ser diversas, dependiendo de la mordida del paciente. Los dientes son estables contra el fondo de los arcos dentales intactos, no hay signos de inflamación. Incluso en casos de oclusión traumática pronunciada, la estabilidad de los dientes es un signo característico del desgaste patológico. Esto se debe al corto brazo de palanca extraalveolar como resultado de la reducción de la altura de la corona.

Cuando el desgaste patológico se complica con defectos en los arcos dentales, se observa una carga traumática excesiva en el periodonto, lo que resulta en la deformación de las filas dentales. Esto se manifiesta en la movilidad de los dientes sobrecargados y la inflamación local de las encías.

Para elegir la táctica del futuro tratamiento ortodóntico, es importante determinar la altura de la mordida en la posición de oclusión central, lo que ayudará a realizar un diagnóstico diferencial de las diferentes formas de desgaste patológico. La evaluación de la relación entre la reducción de la altura de la mordida y el volumen de tejido dental perdido permite determinar el grado de compensación del estado patológico:

  • forma descompensada de patología de desgaste patológico - la altura del tercio inferior de la cara disminuye en la cantidad del desgaste,
  • forma subcompensada - la reducción de la altura del tercio inferior de la cara es menor en comparación con el nivel de desgaste dental,
  • forma compensada - no se observa reducción en la altura del tercio inferior de la cara debido a que el proceso alveolar se hipertrofia en la cantidad del desgaste.

Métodos adicionales de investigación

Estudio de modelos de yeso

La fabricación y el estudio subsiguiente de modelos de yeso, la realización de diversas mediciones, permite precisar el diagnóstico, ayuda en la planificación del tratamiento futuro. Los modelos de yeso se obtienen a partir de impresiones precisas de yeso de alta resistencia. Esta técnica ayuda a obtener la siguiente información:

  • el plano de desgaste de los dientes,
  • tipo de mordida,
  • la relación de los cúspides de los dientes masticatorios.

Figura 3. Estudio de modelos diagnósticos de las mandíbulas.

Radiodiagnóstico

Es más apropiado realizar en casos de desgaste patológico:

  • radiografía panorámica,
  • radiografía focalizada.

El desgaste patológico de grado I no se acompaña de trastornos patológicos significativos. En los grados II y III, se pueden detectar los siguientes cambios en la radiografía:

  • acortamiento de las coronas,
  • estrechamiento del espacio pulpar,
  • hipercementosis,
  • obliteración de los canales,
  • deformación de la zona del ligamento periodontal.

A menudo se encuentran signos de trastorno del periodonto en el área del ápice ("granulomas asépticos"), que son típicos para el cuadro radiológico del periodontitis granulomatoso. El tejido óseo puede contener signos de remodelación (áreas de "presión" y "tracción"), cambios característicos de la oclusión traumática.

Los grados II y III de desgaste patológico a menudo se acompañan de cambios en la excitabilidad eléctrica de la pulpa. Los indicadores de excitabilidad eléctrica pueden disminuir o pueden estar completamente ausentes, lo que indica la muerte de la pulpa debido a la alteración de la troficidad en los dientes desgastados. Este hecho es importante en la etapa de preparación terapéutica para la prótesis.

Figura 4. Electromiografía.

La evaluación del tono de la musculatura masticatoria permite precisar el estado funcional de los músculos.

Disfunción TMJ

Es una complicación frecuente de la patología de desgaste. El examen objetivo de los pacientes sospechosos de disfunción TMJ comienza con una inspección externa. Aquí es importante determinar la presencia de dos características:

  • la parte inferior de la cara se acorta,
  • la mandíbula inferior se desplaza, lo que a menudo se acompaña de asimetría facial.

Asimetría y desplazamiento de la mandíbula son síntomas frecuentes del deslizamiento de la mordida y el bruxismo. En el caso de deslizamiento de la mordida y desplazamiento lateral, se mide la magnitud del desplazamiento basándose en la desalineación de la línea media. Luego, se investigan las causas oclusales que provocaron el desplazamiento:

  • desgaste irregular,
  • supercontactos en prótesis o dientes.

Después de la inspección, se realiza la palpación de las áreas faciales para detectar la presencia de zonas de dolor. En la parafunción muscular, el dolor durante la palpación se nota en la zona del arco cigomático, el ángulo de la mandíbula y el área de inserción de los músculos.

Figura 5. Arcadas dentales intactas.

La palpación de la articulación se realiza tanto con las mandíbulas cerradas como durante diversos movimientos, evaluándose la amplitud del movimiento, clics y crujidos.

La tomografía computarizada de la articulación es el método más valioso, que permite diagnosticar con alta precisión la relación topográfica de los componentes estructurales de la articulación antes del tratamiento ortopédico, durante el proceso y al finalizar.

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